El presidente de la Cámara Metalúrgica de Río Cuarto, Ezequiel Podversic, aseguró que el sector atraviesa una situación muy compleja debido a la caída del consumo interno y la presión de las importaciones. Aunque por el momento no se registran despidos masivos, advirtió que las empresas solo logran sostenerse y no visualizan una salida en el corto plazo.
La industria metalúrgica de Río Cuarto atraviesa uno de los momentos más difíciles de los últimos años. Así lo expresó el presidente de la Cámara Metalúrgica de Río Cuarto, Ezequiel Podversic, quien describió un escenario marcado por la caída de la actividad, la incertidumbre y la falta de perspectivas de recuperación.
El dirigente señaló que la situación «es muy compleja» y aclaró que las dificultades no afectan únicamente al sector metalúrgico, sino a gran parte de la industria nacional. En ese sentido, explicó que si bien algunos indicadores difundidos por el Gobierno nacional muestran resultados positivos, esos datos no reflejan la realidad de la actividad manufacturera.
«Los índices positivos tienen que ver con sectores como la minería, el agro o el petróleo, pero en el caso de la industria en general venimos mal, complicados y los índices no son buenos», sostuvo.
Podversic explicó que la crisis responde a distintos factores. En el caso específico de la industria metalúrgica, señaló que la diversidad de rubros y productos hace que el impacto sea diferente según cada empresa, aunque remarcó que la principal dificultad es la fuerte caída del consumo interno. A esto se suma la creciente competencia de productos importados, favorecidos por sus menores precios.
Respecto del empleo, indicó que por el momento no se registran despidos generalizados, aunque sí una reducción gradual de las plantillas. «No hay pérdidas de puestos de trabajo, pero sí situaciones en las que no se reemplaza al personal que se retira o se jubila», explicó.
En ese contexto, advirtió que la posibilidad de volver a incorporar trabajadores dependerá de una mejora en la actividad económica. «Hoy solo sostenemos las empresas, pero no sabemos por cuánto tiempo», afirmó.
Finalmente, el presidente de la Cámara Metalúrgica expresó su mayor preocupación por la falta de expectativas de recuperación. «Lo más terrible es que no se visualiza una salida a esta compleja realidad», concluyó.


