“Forjar un pueblo entre Campos y Andenes”: la historia de La Cesira contada desde sus raíces por Juan Ferrarazzo

“Forjar un pueblo entre Campos y Andenes”: la historia de La Cesira contada desde sus raíces por Juan Ferrarazzo

El próximo domingo 27 de septiembre, a las 18, se presentará en el Centro de Jubilados de La Cesira el libro que reconstruye la historia de la localidad desde sus orígenes ferroviarios hasta la consolidación de su vida institucional.

“Forjar un pueblo entre Campos y Andenes” es el título del libro que Juan Ferrarazzo presentará el próximo domingo 27 de septiembre en La Cesira. La obra propone reconstruir la historia de esta localidad del departamento Roque Sáenz Peña desde una mirada colectiva, regional y profundamente humana.

Ferrarazzo es vecino de La Cesira, empleado bancario y desde hace muchos años mantiene un vínculo con la investigación de la historia local y regional. La inquietud por dejar plasmada por escrito la historia del pueblo donde creció comenzó, según relató, desde muy temprano.

“Apenas terminé el nivel secundario me fui a Córdoba a estudiar el Profesorado de Historia. Aunque no la finalicé, siempre estuve en actividad, relacionándome con gente que escribe historia local y regional”, contó.

Un momento clave para el proyecto llegó en 2015, cuando pudo contactarse con María Elena Jacobacci, nieta de Cesira Pelleschi, la mujer cuyo nombre lleva la localidad. Jacobacci le facilitó archivos familiares digitalizados que se convirtieron en una de las principales fuentes documentales para avanzar con la investigación.

Cesira Pelleschi era hija de Juan Pelleschi, ingeniero ferroviario que participó en la construcción del ramal entre Rufino y Villa María, inauguró la estación local y decidió bautizarla con el nombre de su hija.

Campos y andenes, el origen de una comunidad

El título del libro busca sintetizar el proceso que dio origen a La Cesira y a muchas otras localidades de la región. Para Ferrarazzo, los campos y los andenes fueron dos elementos fundamentales en la conformación de estas comunidades.

Las estaciones ferroviarias y las grandes estancias agroganaderas generaron fuentes de trabajo y favorecieron el asentamiento de numerosas familias. Al mismo tiempo, el tren permitió el traslado de personas y mercaderías, conectando a los pequeños poblados con otros puntos de la región.

El mismo ramal ferroviario que dio origen a La Cesira también estuvo vinculado con el nacimiento y desarrollo de localidades como Viamonte, Santa Eufemia, Ausonia, Etruria y Assunta, entre otras.

La Cesira, particularmente, comenzó a desarrollarse sobre tierras pertenecientes a la Estancia La Esmeralda, que llegó a contar con unas 26 mil hectáreas.

Una historia que va más allá de los inmigrantes

La investigación permitió a Ferrarazzo reconstruir una identidad local que, según explicó, presenta una composición mucho más diversa de lo que suele suponerse.

“Es una identidad que habla de inmigrantes, pero que tiene mucho más de población criolla, es decir, gente nativa que se fue acercando por mano de obra, y también con mucho componente de los ranqueles y de personas provenientes de otras provincias, como Santiago del Estero”, señaló.

En ese sentido, sostuvo que La Cesira constituye una comunidad profundamente argentina, formada por el encuentro de distintos orígenes y trayectorias.

El libro comienza su recorrido histórico en 1869, cuando se produce el avance de la frontera sur argentina y se establece una línea de fortines que atravesaba puntos como La Carlota, Río Cuarto y Alejo Ledesma. La investigación llega hasta 1935, año en que se aprueba el loteo del pueblo y comienza una nueva etapa marcada por su vida institucional.

Entre las fuentes utilizadas aparecen los documentos aportados por la familia de Cesira Pelleschi, además de una reseña biográfica de la familia Chopitea y otros materiales históricos.

La comunidad ya cuenta con un antecedente importante: un libro de relatos orales realizado por estudiantes de la escuela secundaria, que reúne testimonios correspondientes al período comprendido entre 1935 y 2007.

“Un pueblo que no tiene historia pierde su identidad”

Más allá de la publicación del libro, Ferrarazzo plantea la necesidad de que La Cesira avance en la preservación de su patrimonio histórico.

“Un pueblo que no tiene historia no tiene esa posibilidad de conservar su identidad, porque todo se va perdiendo. Toda identidad está basada en su historia”, sostuvo.

En ese marco, anticipó que se presentará un proyecto para que la Municipalidad pueda avanzar en la creación de un museo, una biblioteca pública y un archivo histórico.

También expresó su preocupación por el estado y la preservación de algunos espacios y monumentos vinculados con la historia local. Entre ellos mencionó la antigua estación ferroviaria, que fue remodelada y, a su entender, perdió parte de su esencia original.

“Hoy en día me duele que no haya un museo, que no haya un archivo histórico, que no haya una biblioteca pública”, manifestó, al remarcar la importancia de contar con espacios donde la comunidad pueda preservar y transmitir su pasado.

Un aporte a la memoria colectiva

Para Ferrarazzo, la escritura del libro representa una realización personal, pero fundamentalmente busca convertirse en un aporte para toda la comunidad.

“No solo para mí sino para las personas que me acompañaron. Fue con el fin de brindar a la comunidad un documento para crear conciencia histórica e identidad local”, expresó.

“Forjar un pueblo entre Campos y Andenes” será presentado el domingo 27 de septiembre a las 18 horas en el Centro de Jubilados de La Cesira, en un encuentro que buscará recuperar historias, documentos y protagonistas de un pueblo cuya identidad comenzó a construirse entre los campos y las vías del ferrocarril.