Un grupo de trabajadores que desde hace años se desempeña como cuidacoches en inmediaciones de la Sociedad Rural de Río Cuarto pidió al Municipio una autorización excepcional para poder trabajar durante este año. Son unas 60 familias que aseguran depender de esta actividad y cuestionan que la ordenanza que regula a los “trapitos” les impida continuar con una tarea que, según sostienen, realizan de manera organizada.
Un grupo de trabajadores que desde hace años se desempeña como cuidacoches en el sector ubicado junto a la Sociedad Rural de Río Cuarto se presentó ante el Municipio para solicitar una autorización que les permita trabajar durante la próxima actividad que se realizará en el predio.
Según explicaron, este año no podrán desarrollar su tarea debido a la ordenanza aprobada en junio de 2025, que regula la actividad de cuidacoches y limpiavidrios en la vía pública y prohíbe exigir dinero a los conductores por el cuidado de los vehículos.
“Somos un grupo de personas que trabajamos en el predio que está al costado de la Sociedad Rural cuidando los coches y este año no nos dejan trabajar por una ordenanza que fue aprobada tiempo atrás”, señalaron los trabajadores.
El pedido que llevaron al Municipio es concreto: contar con un permiso excepcional que les permita desarrollar su actividad durante este año, como lo hicieron en ediciones anteriores.
“Lo único que pedimos es que nos dejen trabajar este año. Acá hay familias que hace muchos años venimos trabajando en ese sector y este año no nos permiten”, manifestaron.
Los trabajadores explicaron que ya mantuvieron contacto con autoridades municipales y que desde el Municipio les indicaron que analizarán la situación para intentar encontrar una alternativa.
Además, remarcaron que su tarea consiste principalmente en ordenar los vehículos y permanecer en el lugar para brindar seguridad a los automovilistas que concurren a la Rural.
“Nosotros no molestamos a nadie. Allí cuidamos los autos para que no los roben”, sostuvieron, y recordaron que en años anteriores incluso trabajaron de manera articulada con EDECOM.
De acuerdo con lo expresado por los propios trabajadores, son alrededor de 60 familias las que dependen de esta actividad y que esperan poder trabajar durante este año. También señalaron que comprenden que, debido a las obras que se están realizando en el sector, probablemente el año próximo ya no puedan continuar con esta modalidad.
“A la Rural viene mucha gente y nosotros solo acomodamos los autos. Tenemos 60 familias que necesitan comer y nos están quitando el pan”, expresaron.
El pedido y la ordenanza
El reclamo se produce en el marco de la ordenanza aprobada por el Concejo Deliberante de Río Cuarto en junio de 2025, que regula la actividad de los denominados “trapitos” y limpiavidrios.
La normativa fue aprobada por amplia mayoría, con 15 votos a favor, 2 en contra y una abstención, y establece que no se puede exigir dinero por cuidar vehículos o limpiar parabrisas en la vía pública. También contempla sanciones para quienes incumplan la disposición.
Al mismo tiempo, la ordenanza prevé un abordaje social de las personas que realizan estas tareas, mediante relevamientos, acompañamiento y la búsqueda de alternativas laborales.
En este caso, los trabajadores de la zona de la Sociedad Rural buscan que el Municipio contemple su situación y les permita continuar con una actividad que, según aseguran, vienen realizando desde hace años.
Mientras esperan una respuesta oficial, el planteo apunta a encontrar una solución que les permita trabajar durante este año y garantizar el ingreso de las familias que dependen de esa actividad.


