Vecinos de la Manzana 48 de la ex Oleaginosa apuntan contra la Municipalidad por la falta de respuestas ante una problemática que se arrastra desde hace años. Denuncian robos diarios, sectores abiertos, ingreso a estructuras abandonadas y disparos durante la noche, mientras aseguran que la Policía responde a los llamados pero el Municipio no interviene.
La inseguridad en la Manzana 48 de la ex Oleaginosa volvió a poner bajo la lupa a la Municipalidad de Río Cuarto. Mientras los vecinos denuncian robos frecuentes, sectores abiertos, ingreso de personas a estructuras abandonadas y hasta disparos durante la noche, el reclamo apunta cada vez con mayor claridad hacia la falta de respuestas del Estado municipal.
Santiago Pérez, presidente del Centro de Jubilados del Sur de Córdoba, fue contundente al describir la situación que atraviesan quienes viven y trabajan en las inmediaciones.
“Realmente no tenemos apoyo desde la Municipalidad. Si hiciera lo que tuviera que hacer, ya estaríamos más seguros, pero no es así”, sostuvo.
Para el dirigente, el problema no pasa solamente por la presencia policial. De hecho, destacó que los efectivos concurren permanentemente ante los llamados de los vecinos. El cuestionamiento está dirigido a lo que ocurre después: la falta de una intervención municipal que permita eliminar los lugares utilizados para ingresar al predio.
“Hay muchos lugares que han quedado todos abiertos porque se han roto y hay que ir a cerrar, levantando la pared”, explicó.
Los vecinos identifican esos espacios como uno de los principales factores que alimentan la inseguridad en el sector. Las estructuras abandonadas y los monobloc continúan ofreciendo lugares de ingreso y refugio, mientras el deterioro se profundiza.
“Han quedado los monobloc y entran ahí”, señaló Pérez.
El reclamo, entonces, es concreto: cerrar los accesos y recuperar los sectores abandonados.
Sin embargo, según Pérez, esa demanda viene chocando contra una Municipalidad que, de acuerdo con su relato, no brinda respuestas.
“La Policía está cansada, va continuamente, y desde la Municipalidad es como si le habláramos a la pared”, cuestionó.
La frase resume el malestar de los vecinos: la Policía aparece como la única respuesta inmediata frente a los episodios de inseguridad, pero el Municipio, al que responsabilizan por el mantenimiento, cerramiento y recuperación de los espacios públicos, no estaría dando una solución de fondo.
Y la preocupación no es menor.
“Ahí va a haber problemas graves porque a la noche se sienten tiros”, advirtió Pérez.
El dirigente sostuvo además que los hechos de inseguridad no son recientes ni aislados. “Los problemas ya son de varios años, hay robos todos los días”, afirmó.
El reclamo también apunta al argumento económico utilizado para explicar la falta de obras. Pérez aseguró que desde el Municipio les dicen que no hay dinero para intervenir la Manzana 48, pero cuestionó esa explicación frente a las obras que se realizan en otros sectores de la ciudad.
“Desde la Municipalidad dicen que no hay plata, pero sí hay para hacer plazas en otros lados y acá está todo abandonado”, planteó.
La comparación alcanza incluso a la plaza del barrio, que, según describió, permanece prácticamente sin mantenimiento.
“No tiene letreros, solo le cortan los pastos”, señaló.
Para los vecinos, la situación genera una evidente sensación de desigualdad: mientras se anuncian y ejecutan intervenciones urbanas en distintos puntos de Río Cuarto, la Manzana 48 continúa acumulando deterioro, problemas de seguridad y reclamos.
Pérez asegura además que intentó llevar personalmente la problemática a las autoridades. Relató que participó de una reunión con el intendente, pero que el jefe municipal se retiró del lugar.
“Fui a una reunión con el intendente pero este se fue. No quiere que nadie lo moleste”, afirmó.
También cuestionó la falta de respuesta desde el Concejo Deliberante. Según relató, intentó comunicarse en reiteradas oportunidades con el concejal Benítez para plantear la situación.
“Lo llamé dos o tres veces y no me atiende, y bien saben los problemas que hay”, sostuvo.
La bronca vecinal empieza a transformarse así en una crítica política directa: ¿cuánto tiempo más deberá esperar la Manzana 48 para que la Municipalidad intervenga?
Porque el problema no es desconocido. Las autoridades conocen los reclamos. La Policía conoce la situación y, según Pérez, concurre reiteradamente. Los vecinos aseguran que también realizaron gestiones ante funcionarios y concejales.
Lo que reclaman ahora es una decisión concreta: cerrar los sectores abiertos, intervenir las estructuras deterioradas, recuperar los espacios y garantizar condiciones de seguridad.
“No tenemos apoyo”, insiste Pérez.
Y ante la falta de respuestas, advierte que los vecinos podrían avanzar con medidas de protesta para hacer visible el reclamo.
“Vamos a terminar pintando paredes para que alguien nos atienda”, expresó.
La situación deja expuesta una contradicción difícil de ignorar: mientras la Policía es convocada una y otra vez para atender las consecuencias de la inseguridad, los vecinos reclaman que la Municipalidad actúe sobre las condiciones que, según denuncian, permiten que el problema se reproduzca.
La Manzana 48 lleva años esperando una solución. Y mientras los accesos continúan abiertos, las estructuras deterioradas siguen en pie y los vecinos denuncian nuevos episodios de inseguridad, crece la pregunta sobre quién se hará cargo de intervenir antes de que ocurra un hecho de mayor gravedad.
Los vecinos ya hablaron. La Policía, según aseguran, también está presente. Ahora el reclamo apunta directamente al Municipio: cerrar, recuperar y hacerse cargo.

