El Sindicato de Panaderos de Río Cuarto reclama un 2% de aumento salarial y una suma fija no remunerativa. El secretario general Ariel Peralta advirtió por una caída del 30% en las ventas y de casi el 40% en los productos dulces, además de una fuerte reducción de las horas extras.
El Sindicato de Panaderos de Río Cuarto reclama un aumento salarial del 2% y el pago de una suma fija no remunerativa, aunque por el momento no logró alcanzar un acuerdo con la patronal.
Ariel Peralta, secretario general del gremio, señaló que las negociaciones se desarrollan en un contexto complejo para el sector, aunque remarcó que la prioridad del sindicato es defender el poder adquisitivo de los trabajadores.
“Estamos pidiendo un aumento del 2% y una suma fija que no es remunerativa. No estamos llegando a un acuerdo, pero entendemos que, como dice la patronal, se está en una difícil situación”, explicó Peralta.
El dirigente sostuvo que la situación también es complicada para los trabajadores que dependen exclusivamente de su salario. “Uno tiene que estar defendiendo al trabajador y darle toda la posibilidad de darle un bienestar al afiliado panadero”, afirmó.
Caída de las horas extras
Peralta indicó que, por el momento, no se registran cierres de panaderías ni una caída en la cantidad de puestos de trabajo, y aseguró que el sindicato mantiene prácticamente la misma cantidad de afiliados.
Sin embargo, sí hubo un fuerte recorte en las horas extras. Según explicó, durante la semana y especialmente los sábados y domingos se redujeron las horas adicionales, que actualmente se mantienen principalmente para quienes trabajan en atención al público y durante los fines de semana.
Las ventas cayeron un 30%
Uno de los principales problemas que atraviesa el sector es la disminución del consumo. Peralta aseguró que las ventas de las panaderías cayeron alrededor de un 30%, mientras que en el rubro de productos dulces la baja llega casi al 40%.
Desde el sindicato reconocen las dificultades que atraviesa la actividad, pero sostienen que el reclamo salarial busca evitar que el impacto de la crisis recaiga exclusivamente sobre los trabajadores.
“Somos razonables ante todo eso, pero uno tiene que estar defendiendo al trabajador”, remarcó Peralta.

