Con una intensa agenda de celebraciones religiosas, peregrinaciones y actividades comunitarias, la localidad transita una de las manifestaciones de fe más importantes del año. El padre Osvaldo Leone destacó el valor espiritual de la novena a la Virgen de La Consolata y recordó el profundo vínculo histórico que une a la comunidad con su patrona.
La comunidad de Sampacho atraviesa días de profunda devoción y encuentro con el inicio de las tradicionales fiestas patronales en honor a la Virgen de La Consolata, que este año se desarrollan bajo el lema “Consolata, Madre que no abandona”.
Las actividades comenzaron el martes con uno de los momentos más emotivos de la celebración: el traslado de la histórica imagen de la Virgen desde la parroquia hasta un espacio especialmente preparado para la novena. La imagen, que pesa 1.234 kilos, fue portada por 28 hombres ante una multitud de vecinos, autoridades municipales e integrantes de distintas instituciones de la localidad.
“Fue un momento muy especial porque estaba colmado de vecinos, autoridades y representantes de las instituciones educativas”, señaló el cura párroco Osvaldo Leone en diálogo con FM Libre.
La programación religiosa continúa diariamente con misas a las 7, 16 y 21 horas, celebraciones que cuentan con la participación de los sacerdotes Pablo Silvetti y Daniel Bertea, misionero de La Consolata, además de otros religiosos invitados.
Durante el fin de semana se espera la llegada de peregrinos provenientes de Las Vertientes y Suco. Asimismo, el domingo se realizará una cabalgata que recorrerá las cinco capillas de la localidad para culminar en la Basílica, uno de los momentos más convocantes de las festividades.
Los festejos centrales tendrán lugar el 19 de junio con la presencia de monseñor Uriona. En tanto, el sábado se desarrollará una caravana de camioneros, seguida por una procesión, una misa frente a la Basílica y el tradicional ingreso de la imagen de la Virgen a la Basílica. La jornada concluirá con una gran celebración popular.
Este año la novena adquiere un significado especial al conmemorarse los 80 años del fallecimiento del padre Juan Cinotto y los dos años de la declaración de Basílica para el templo de Sampacho. Además, la comunidad recordó recientemente el 92° aniversario del terremoto del 10 de junio de 1934, un hecho que marcó para siempre la historia local.
“Fue una tragedia muy dolorosa, pero también significativa para los fieles porque, pese a los enormes daños materiales, no hubo víctimas fatales y eso siempre se atribuyó a la intercesión de la Virgen”, recordó Leone.
En ese contexto, destacó la figura del padre Juan Cinotto, quien permaneció durante 43 años como sacerdote en Sampacho y fue el gran impulsor de la devoción a La Consolata. “Fue él quien trajo desde Turín, Italia, la imagen que hoy se venera en la localidad y quien promovió la creación del Colegio La Consolata en 1920”, señaló.
“Le debemos muchísimo. Él nos hizo conocer a la Virgen, fortaleció la fe del pueblo y dejó una huella imborrable”, expresó el párroco.
Leone subrayó además que la condición de santuario y posteriormente de Basílica implica un compromiso permanente para toda la comunidad. “No se trata solamente de tener un título, sino de vivir en comunión, acompañarnos, recibir a los peregrinos y estar atentos al hermano que necesita ayuda”, afirmó.
El sacerdote explicó que el lema elegido para este año busca ofrecer esperanza en tiempos difíciles. Los distintos temas de la novena abordan situaciones cotidianas como la soledad, el cansancio, las heridas familiares, la incertidumbre laboral y el desaliento de muchos jóvenes.
“Cada año llegan a los pies de La Consolata personas que están atravesando momentos muy difíciles. Hay quienes se sienten solos, quienes no encuentran trabajo, quienes viven con miedo o incertidumbre. Ella es la madre que consuela y acompaña”, sostuvo.
Finalmente, Leone invitó a los fieles a participar de las celebraciones y a encontrar en la fe un espacio de contención. “En estos tiempos atravesados por tantos sufrimientos, debemos dejarnos consolar. Si nos acercamos a la Madre, sabremos que estamos protegidos”, concluyó.



