Belén Greco, coordinadora de Mumalá en Río Cuarto, advirtió sobre el desborde en los espacios de atención y acompañamiento a mujeres víctimas de violencia de género. Señaló que, si bien la ciudad no registra femicidios en los últimos cuatro años, persiste una situación de emergencia y dificultades para acceder a una respuesta adecuada.
En un contexto nacional marcado por el aumento de los femicidios, desde Mumalá advierten sobre la situación que atraviesan las mujeres víctimas de violencia de género en Río Cuarto. Según señaló Belén Greco, coordinadora local de la organización, en lo que va del año se registraron 716 femicidios a nivel nacional, lo que representa, de acuerdo con el relevamiento mencionado, aproximadamente uno cada 33 horas.
Greco destacó que Río Cuarto no registra femicidios en los últimos cuatro años, aunque remarcó que esto no significa que haya desaparecido la violencia de género. Por el contrario, señaló que existe una importante demanda de acompañamiento y que se observa un desborde en el Polo de la Mujer.
“Hay un desborde en acompañamientos por violencia de género y tentativa de femicidio”, explicó la referente de Mumalá, quien consideró que el retiro de políticas nacionales vinculadas a la prevención y asistencia en violencia de género trasladó una mayor presión hacia las provincias.
En ese sentido, sostuvo que los organismos provinciales no cuentan con la cantidad de personal necesaria para atender la demanda y acompañar a las mujeres que atraviesan situaciones de violencia.
La problemática, señaló, alcanza a mujeres, mujeres trans y personas del colectivo LGBTQ+, y Río Cuarto no permanece ajena a esta realidad.
Dificultades para denunciar
Uno de los principales reclamos planteados por Greco está relacionado con las dificultades que encuentran las víctimas al momento de realizar una denuncia.
Según explicó, muchas veces los procesos dentro de la Policía y el Poder Judicial son lentos y existe desinformación por parte de quienes reciben las denuncias. Esto puede generar que las víctimas tengan que regresar acompañadas para intentar garantizar que lo ocurrido quede correctamente asentado.
“Muchas veces no se les toman las denuncias o no se pone correctamente lo que están denunciando”, sostuvo.
Greco ejemplificó que determinadas situaciones de violencia pueden ser minimizadas al momento de confeccionar el expediente, dejando afuera hechos que forman parte del contexto de violencia que atraviesa la víctima.
Desde Mumalá, explicó, acompañan a mujeres que deben atravesar estas instancias, tanto en dependencias policiales como judiciales, para brindarles apoyo durante un proceso que puede resultar complejo y desgastante.
Una demanda que permanece
Si bien desde el Polo de la Mujer no se brindan públicamente demasiados datos sobre la cantidad de casos atendidos, desde Mumalá aseguran que sus propios relevamientos y el contacto cotidiano con las víctimas permiten advertir la magnitud de la problemática.
Para Greco, la situación debe ser considerada “de emergencia”, especialmente porque muchas mujeres encuentran obstáculos para realizar correctamente una denuncia y, posteriormente, para acceder al acompañamiento necesario para salir de situaciones de peligro.
Las amenazas y hechos de violencia, señaló, son frecuentes y se producen mayoritariamente dentro del ámbito familiar, lo que complejiza aún más las posibilidades de las víctimas de romper con ese círculo de violencia.
Desde la organización remarcan que, aunque Río Cuarto no haya registrado femicidios durante los últimos años, la ausencia de femicidios no implica ausencia de violencia de género, y plantean la necesidad de fortalecer los mecanismos de prevención, denuncia y acompañamiento.

