«Cada día es peor»: el Comedor María Madre de Dios advierte un fuerte aumento de la demanda por el frío y la crisis social

«Cada día es peor»: el Comedor María Madre de Dios advierte un fuerte aumento de la demanda por el frío y la crisis social

A 30 años de su creación, la institución asiste a unas 500 personas por día y alerta sobre el crecimiento de la pobreza, la situación de calle y el consumo de drogas. Su fundador, Marcelino Estefania, pidió más solidaridad y reclamó políticas públicas que permitan a las familias salir de la vulnerabilidad.

El Comedor María Madre de Dios, que desde hace tres décadas acompaña a personas en situación de extrema vulnerabilidad, atraviesa uno de los momentos de mayor demanda de su historia. Así lo aseguró su fundador, Marcelino Estefanía, en diálogo con FM Libre, donde describió un escenario marcado por las bajas temperaturas, la crisis económica y el aumento de personas que buscan asistencia.

«En estos días de mucho frío se ha incrementado muchísimo la llegada de vecinos. No solo vienen a pedir alimentos, sino también ropa de abrigo, cobijas, colchones y muebles. La realidad que estamos viviendo es muy difícil», expresó.

Según indicó, entre quienes llegan al comedor hay cada vez más jubilados que perciben la jubilación mínima y jóvenes en situación de calle. «Siempre hubo gente que necesitó ayuda, pero hoy son muchos más. Son personas que quedaron fuera del sistema», afirmó.

Estrada sostuvo que el principal problema es la falta de oportunidades laborales y cuestionó la ausencia de políticas que permitan revertir esa situación. «La gente necesita trabajo o la posibilidad de desarrollar un emprendimiento. Eso hoy no existe. No necesitamos que el Estado solo entregue comida o dinero, necesitamos proyectos de vida para que las personas puedan salir de la situación en la que están.»

Otro de los aspectos que genera mayor preocupación es el crecimiento del consumo de drogas entre los jóvenes. «Se ha agravado muchísimo el tema de los estupefacientes. He visto chicos que deambulan por las calles, hablan solos y están completamente perdidos. Es una situación que va de mal en peor», lamentó.

Consultado sobre el acompañamiento del Estado, explicó que reciben algunas colaboraciones, aunque aseguró que no existe un trabajo articulado para abordar la problemática de las adicciones. También señaló que el Gobierno nacional nunca se acercó al comedor y que la ayuda provincial ha sido escasa.

A pesar de ese panorama, destacó el compromiso de organizaciones sociales, otros comedores y la Iglesia. «Entre todos tratamos de hacer un mundo mejor para quienes más lo necesitan», remarcó.

Actualmente, el comedor entrega alrededor de 500 raciones de comida por día, además de pan y otros alimentos que logran reunir gracias a las donaciones.

Sin embargo, el incremento de la demanda también impacta en el funcionamiento de la institución. «Antes éramos más de cien colaboradores y hoy somos alrededor de 45. Además, ya no llegan los mismos insumos que recibíamos años atrás», explicó.

Tras 30 años al frente de la organización, Estrada aseguró que la realidad social no ha mejorado. «No hemos visto avances; cada día es peor. Nosotros pudimos sostener el comedor por obra de la providencia y por la solidaridad de la gente.»

En ese sentido, remarcó que la problemática de la pobreza no puede recaer únicamente sobre los comedores comunitarios. «La falta de políticas de Estado degrada al ser humano. En lugar de estar trabajando, muchas personas terminan dependiendo de estos espacios o quedan atrapadas en situaciones de las que después es muy difícil salir.»

Finalmente, realizó un llamado a la comunidad para continuar colaborando con la institución. «No bajen los brazos. Si esta obra sigue adelante es gracias a la gente solidaria, que todos los días hace posible que podamos ayudar a quienes más lo necesitan.»

Quienes deseen colaborar pueden acercar alimentos no perecederos, leche en polvo, arroz, ropa de abrigo, colchones, frazadas y cobijas al comedor, ubicado en la esquina de Río Tercero y Río Primero, en barrio San José de Calasanz. También pueden comunicarse al teléfono 3585-143894.