Preocupación por el avance del desempleo: “Río Cuarto no es una isla y la economía interna se está destruyendo”

Preocupación por el avance del desempleo: “Río Cuarto no es una isla y la economía interna se está destruyendo”

El avance del desempleo y la caída del consumo generan preocupación en Río Cuarto y la región. Desde el sector empresarial cuestionan la apertura de importaciones y advierten por el impacto sobre la industria, el comercio y toda la cadena productiva: “Esto es peor que el 2001”, sostienen.

El avance del desempleo y la pérdida de puestos de trabajo generan preocupación en distintos sectores productivos y comerciales del país, una situación que también comienza a sentirse en Río Cuarto y la región.

“Realmente estamos preocupados porque el desempleo, la desocupación, avanzan drásticamente en nuestro país. Río Cuarto no es una isla”, sostuvo un referente del sector empresarial, quien vinculó el deterioro del mercado laboral con las decisiones económicas adoptadas por el Gobierno nacional.

En ese sentido, cuestionó especialmente la apertura de las importaciones y advirtió sobre el impacto que genera en toda la cadena productiva y comercial.

“Esto tiene que ver mucho con la microeconomía y con la decisión del Gobierno de abrir totalmente el ingreso de mercadería de afuera, sin ningún tipo de control”, planteó.

Según explicó, el problema no se limita a las industrias que producen bienes, sino que alcanza a todos los sectores vinculados con la producción y comercialización.

“El deterioro que ha traído principalmente a la industria, que es la que fabrica, abastece al mercado interno y después al que la vende, tiene un impacto en toda la cadena”, señaló.

Y agregó: “Esto abarca toda la cadena de comercialización, desde el que fabrica hasta el que vende. Y no solo el que fabrica, sino también el que le da la materia prima para fabricar”.

Para el dirigente, la pérdida de puestos de trabajo se extiende entonces a diferentes eslabones de la economía: producción, provisión de insumos, distribución, comercio e intermediación.

“En esa línea de producción o en la cadena de distribución, fabricación y comercialización son muchos los argentinos que han quedado sin trabajo. Esto impacta en nuestra región”, afirmó.

El impacto en Río Cuarto

En el caso de Río Cuarto, señaló que las consecuencias se observan principalmente en el comercio y en determinados sectores industriales.

“En Río Cuarto impacta en el sector comercio, en algún arco industrial, aunque es muy pequeño. Por eso es menor el porcentaje en Río Cuarto que en Córdoba Capital, porque allí impacta mucho más, porque hay un arco industrial mucho más fuerte”, explicó.

También mencionó el caso de Rosario, donde el peso de la actividad industrial hace que el impacto de la crisis productiva sea mayor.

Para el empresario, el escenario actual está directamente relacionado con las políticas económicas nacionales.

“Esto tiene que ver con la política que lleva adelante el Gobierno nacional, equivocadamente, porque está destruyendo la economía interna de nuestro país”, sostuvo.

“El trabajador pierde su puesto y el empresario pierde todo”

Uno de los principales cuestionamientos apunta a las consecuencias que la pérdida de actividad tiene tanto sobre los trabajadores como sobre los empresarios.

En ese sentido, hizo referencia a las declaraciones del presidente de la Cámara Argentina y sostuvo que existe una fuerte preocupación entre quienes desarrollan actividades industriales.

“No se tiene ni idea de lo que es estar como empresario dentro de una industria, cómo defenderla, porque hay gente que está perdiendo todo”, afirmó.

Y planteó el impacto que tiene la pérdida de un empleo: “El trabajador pierde su puesto de trabajo, que le costó años haber aprendido y haberse profesionalizado, y el empresario pierde todo el capital”.

En ese marco, consideró que la situación actual incluso puede compararse con la crisis de comienzos de siglo: “Esto es peor que el 2001”, sostuvo.

El consumo interno, otro de los puntos críticos

Otro de los factores señalados es la caída del poder adquisitivo y su impacto sobre el consumo interno.

“Los puestos de trabajo que se pierden no se recuperan, porque para que ocurra eso hay que reactivar toda la cadena productiva”, explicó.

A su entender, la falta de consumo profundiza el problema porque las familias cuentan con menos capacidad para comprar bienes y servicios.

“No hay consumo interno porque la población perdió el poder adquisitivo, tanto en lo formal como en lo informal”, afirmó.

En contraposición, señaló que existen sectores y regiones que atraviesan una realidad diferente, particularmente aquellas vinculadas con determinadas actividades extractivas.

“Son muy pocos los que han ganado, como en la bicicleta financiera, a no ser en las zonas donde están los minerales y el petróleo, como en Neuquén”, manifestó.

Y concluyó con una mirada crítica sobre el panorama para el resto del país: “Para el resto del país, las economías regionales están destruidas”.