La empresa ratificó ante el Ministerio de Trabajo que no retomará la actividad por falta de materia prima y los trabajadores suspendidos continuarán sin tareas hasta el próximo año. Desde UATRE cuestionaron la falta de aviso previo y advirtieron sobre el fuerte impacto social y económico que atraviesa Santa Eufemia, como así también la escasa ayuda por parte del estado provincial.
La crisis de Manisur sigue profundizándose y mantiene en vilo a Santa Eufemia. La empresa ratificó ante el Ministerio de Trabajo que no retomará la actividad este año por la falta de materia prima, por lo que los trabajadores suspendidos continuarán sin tareas hasta 2027. Desde UATRE cuestionaron la falta de aviso previo a los empleados y advirtieron sobre el fuerte impacto social y económico que atraviesa la localidad. Además, denunciaron la escasa respuesta del Gobierno provincial frente a la emergencia que afecta a unas 70 familias que hoy se quedaron sin su principal fuente de ingresos.
Tras la reunión realizada el viernes en el Ministerio de Trabajo, la empresa confirmó que no habrá reactivación de la planta este año debido a la falta de materia prima, por lo que los empleados suspendidos no serán convocados a retomar sus tareas.
«La reunión no fue muy distinta a lo que veníamos manejando porque la realidad de Manisur es muy crítica y, en el corto plazo, no se vislumbra una solución», resumió la delegada de UATRE Río Cuarto, Marcela Rodríguez.
Según explicó, la empresa no recibió el maní previsto para procesar durante esta campaña, ya que uno de sus principales accionistas decidió enviar toda su producción a otra planta. Esa decisión dejó sin actividad a la planta de Santa Eufemia y sin margen para conseguir nuevos proveedores, ya que la producción de la temporada ya se encuentra comprometida con otras cerealeras.
«La empresa preparó toda su estructura esperando esa materia prima y, cuando el productor decidió llevarla a otra planta, se quedó sin posibilidades de trabajar. En esta época del año ya no hay manera de reemplazar ese volumen de producción», explicó Rodríguez.
La campaña de procesamiento suele extenderse desde abril o mayo hasta noviembre o diciembre. Sin embargo, este año finalizó abruptamente apenas comenzada.
«La empresa les comunicó en mayo que la campaña había terminado. Ahora, en el Ministerio, simplemente confirmó que no habrá tareas y que los trabajadores no volverán este año», sostuvo.
Desde el gremio aclararon que el Ministerio de Trabajo actuó únicamente como mediador y que no tiene herramientas para obligar a una empresa a producir cuando no dispone de materia prima.
No obstante, Rodríguez fue contundente al cuestionar la manera en que se manejó la situación.
«Lo más grave no fue solamente la suspensión, sino la falta de aviso. Los trabajadores se enteraron de un día para otro y eso les impidió buscar otra alternativa laboral. De repente se quedaron sin su fuente de ingresos y sin posibilidad de organizar el futuro de sus familias», afirmó.
Por ese motivo, UATRE reclama que la empresa reconozca económicamente la falta de preaviso.
«Si ellos hubieran sabido con tiempo lo que iba a ocurrir, muchos podrían haber buscado otro trabajo. En cambio, quedaron en la calle familias que durante años sostuvieron a la empresa», cuestionó.
La situación resulta aún más compleja porque los empleados están encuadrados como trabajadores permanentes discontinuos. Esa modalidad establece que continúan vinculados a la empresa, que deberá volver a convocarlos cuando retome la actividad. Si eso no ocurre, corresponderá una indemnización.
Mientras tanto, la realidad es otra: no percibirán salarios durante toda la suspensión.
«Fue mayo y a su casa. Hoy están viendo cómo pagan la luz, el gas o simplemente cómo ponen un plato de comida en la mesa. Hay padres que no saben si podrán seguir sosteniendo a sus hijos en la universidad», lamentó la dirigente sindical.
Rodríguez aseguró que el gremio realizó gestiones ante el RENATER que hará un pequeño aporte, pero también se solicitó asistencia económica al Gobierno provincial, aunque hasta el momento no hubo respuestas. «La verdad es que la ayuda fue mínima», señaló.
La única asistencia concreta llegó a través de módulos alimentarios que entregará la provincia y que fueron gestionados en conjunto entre UATRE y la Municipalidad de Santa Eufemia.
Ahora el gremio busca aliviar la situación mediante nuevas gestiones con la Cooperativa de Electricidad y, al mismo tiempo, intenta conseguir oportunidades laborales para los trabajadores afectados.
«Si alguna empresa de la zona necesita personal, le pedimos que se comunique con el gremio o con los propios trabajadores. Ellos están dispuestos a viajar donde sea con tal de tener un empleo», expresó Rodríguez.
Pese al duro panorama, destacó la actitud de los empleados durante todo el conflicto.
«Han sido muy respetuosos y pacientes. Pero la realidad es que necesitan trabajar. La desesperación es muy grande y el impacto de esta crisis ya se siente en todo Santa Eufemia», concluyó.

