El hijo de Gino Osvaldo Molayoli manifestó su orgullo por el proyecto que propone imponer el nombre del destacado bochófilo a una calle de Río Cuarto. El homenaje reconoce la trayectoria de quien fue considerado el mejor jugador argentino de bochas del siglo.
Durante la sesión de este jueves del Concejo Deliberante se trató un proyecto de ordenanza impulsado por el concejal Leandro Carpintero para que una calle de la ciudad lleve el nombre de Gino Osvaldo Molayoli, considerado uno de los máximos exponentes de las bochas a nivel mundial.
En diálogo con FM Libre, Gastón Molayoli, hijo del destacado deportista, expresó el orgullo que representa para su familia este reconocimiento. “Para mis hermanos y para mí es una enorme satisfacción que una calle de la ciudad lleve el nombre de nuestro padre”, señaló.
Asimismo, destacó que el homenaje reconoce una trayectoria deportiva excepcional y el compromiso que Molayoli mantuvo durante toda su vida con la disciplina de las bochas.
Gastón comentó que no tuvo la oportunidad de verlo competir, ya que su padre se retiró antes de su nacimiento. Sin embargo, aseguró que los relatos de sus hermanos y de quienes compartieron con él dentro de las canchas le permitieron conocer la magnitud de su legado. “Todos coinciden en que era un deportista correcto, respetado y que generaba admiración por la belleza de su juego”, afirmó.
También reconoció que la iniciativa fue una sorpresa para la familia. “No era algo que esperáramos, pero lo vivimos como un momento muy hermoso para seguir recordándolo”, expresó.
Respecto a la ubicación de la futura calle, indicó que estará emplazada en el sector sudoeste de la ciudad y abarcará aproximadamente seis cuadras.
Al recordar a su padre, Gastón destacó aspectos de su vida cotidiana que marcaron su infancia. “Cocinaba muy bien, fue quien me enseñó a apreciar el cine y siempre compartía sus anécdotas. Pero, por sobre todas las cosas, lo recuerdo como un padre amoroso y tierno”, concluyó.
Gino Osvaldo Molayoli dejó una huella imborrable en el deporte de las bochas. Además de desempeñarse como presidente de la Asociación Riocuartense de Bochas, fue reconocido en 2002 como el mejor jugador argentino de bochas del siglo. A lo largo de su carrera obtuvo 21 títulos provinciales, 17 campeonatos nacionales, 16 sudamericanos y tres títulos mundiales.

